El Fuego Fatuo

Cuando se vive anclado al pasado

 

Por Sandra P Medina

En 1962 Louis Malle tenía una idea, de contar la historia de un hombre que quiere acabar con su vida, a causa del trágico incidente de un amigo suyo que se dedicaba al periodismo y quien escapando de los tormentos de la realidad, le dijo a sus seres más cercanos que se iba de viaje; días después fue encontrado muerto en su casa.

Años atrás Louis Malle había leído El fuego fatuo de Pierre Drieu La Rochelle, quien se inspiró  en la muerte de su amigo, el poeta surrealista Jaques Rigaut. Malle decidió elaborar un guion basándose,  en el libro.

El director de cine fue fiel al texto, pero relatándolo en tiempo presente, ya que se sentía identificado con la historia. 

En la película, el personaje es un alcohólico y no adicto al opio y a la heroína como en el libro. Louis Malle confesaría que sintió una gran cercanía con Alain Lenory, el personaje, pues Malle acababa de cumplir 30 años y estaba atravesando por una fuerte crisis existencial.

El fuego fatuo fue rodada  en locaciones reales de Versalles y Paris, se tenía pensada transmitirla a color, pero luego se decidió por el nostálgico y melancólico blanco y negro, fue estrenada en el cine del Festival de Venecia.

Maurice Ronet interpretó a Alain Lenory y tuvo que rebajar 20 kilos, para lograr el aspecto demacrado, triste y decaído de un alcohólico en supuesta rehabilitación.

Ronet y Malle eran buenos amigos, seres noctámbulos con una gran afición al licor. La intimidad y exposición de emociones en el filme, son Malle en su esencia y resultó de los más satisfactorios en su carrera cinematográfica.

 

Louis Malle no tuvo muchas complicaciones en la vida y pareció lograr todo muy fácil y sin obstáculos, sin embargo el 30 de octubre de 1.962 tras cumplir 30 años, vivió una crisis personal, empezó a experimentar una fuerte ansiedad y sentía que su carrera cinematográfica estaba llegando a su fin, pero al dar vida a El fuego fatuo logró canalizar esas nefastas emociones y aceptar lo más caótico y retorcido de su ser, un hombre egocéntrico, amante de la vida nocturna, adicto al trabajo y con un carácter complejo que le generó cierta inestabilidad en sus relaciones de pareja.

Al igual que Alain, un ex oficial francés que combatió en la guerra de Argelia, Malle se sentía un adulto frustrado, un alcohólico irresponsable que vive atado al pasado, añorando esa juventud que se le está escapando de las manos.

Lernoy se siente fracasado, ni siquiera pudo encontrar la satisfacción personal a través del amor; se interna en una clínica en Versalles para desintoxicarse donde tiene la libertad de salir, para tener encuentros ocasionales con su amante.

Alain logra curarse, pero no quiere enfrentarse a la realidad, se siente a gusto encerrado en el cuarto de la clínica de reposo, donde creó su propio mundo, rodeado de fotografías, recortes de periódico y un maletín donde esconde una pistola, allí permanece estancado en una juventud que se niega a abandonar y una constante idea que le ronda la cabeza.

Decide entonces, ir a Paris para visitar a cada uno de sus amigos del pasado, y se lleva una fuerte sorpresa al ver que todo ha seguido su curso, que ya nada es como antes y sus amigos a diferencia de él, llevan una vida monótona, madura y convencional. Las noches de juerga han terminado.

Lo que más ha atormentado a Alain a lo largo de su vida, es no haber encontrado el amor y la incapacidad de encajar con alguien que lo instigan  a un estado de sobrecogedora introspección para tomar definitivamente una decisión, una brutal despedida a su pasado, a su juventud, a sus amigos y a sus demonios, que Louis Malle elaboró como un poema tan bello pero a la vez desgarrador. Un disparo, que se termina convirtiendo en algo liberador.

Título original: Le Feu follet (The Fire Within)
Año_ 1963
Duración: 110 min.
País: Francia Francia
Dirección: Louis Malle
Guion: Louis Malle (Novela: Drieu La Rochelle)
Música: Erik Satie
Fotografía: Ghislain Cloquet (B&W)
Reparto: Maurice Ronet, Léna Skerla, Jeanne Moreau, Yvonne Clech, Hubert Deschamps, Jean-Paul Moulinot, Mona Dol, Pierre Moncorbier, René Dupuy, Bernard Tiphaine, Bernard Noël, Ursula Kubler, Alexandra Stewart, Jacques Sereys, Tony Taffin
Productora: Nouvelles Éditions de Films
Género:  Nouvelle vague. Alcoholismo. Drama psicológico

Por Sandra P Medina

Sigue a Sandra P Medina para más articulos sobre cine en su blog CinEscritos86  un espacio dedicado al cine, a través del periodismo escrito.

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